Nueva normativa Contable

En fecha 5 de julio de 2007 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 16/2007, de 4 de julio, de reforma y adaptación de la legislación mercantil en materia contable para su armonización internacional con base en la normativa de la Unión Europea.

La nueva norma se inserta en el proceso de implantación de una normativa contable armonizada, de acuerdo con la modificación de las Directivas contables en la materia.

Por su interés, pasamos a realizar de forma esquemática, un resumen de los aspectos más destacados desde el punto de vista fiscal y mercantil.

1.- Nueva definición de Grupo.

Es resaltable la modificación operada en el artículo 42 del Código de Comercio, con relación a la redacción anterior. En la nueva redacción del precepto ya no se hace referencia al concepto de “unidad de decisión” como determinante de la obligación de consolidar.

Queda, pues, configurado el Grupo como aquellas situaciones en las que una sociedad ostente o pueda ostentar, directa o indirectamente, el control sobre las demás.

En otras palabras, pudiera decirse que se vuelve a la definición de Grupo que ya existía con anterioridad a la redacción que dio al artículo 42 CC la Ley 62/2003.

2.- Balance y Cuenta de Pérdidas y Ganancias abreviados.

Se produce una actualización de los límites para formular el Balance y la Cuenta de Pérdidas y Ganancias de forma abreviada, en los nuevos artículos 175 y 176, respectivamente, de la Ley de Sociedades Anónimas.

Esta modificación afecta a la obligación de que las cuentas de una compañía sean adveradas por un auditor de forma obligatoria.

3.- Ampliación del plazo de renovación de auditores.

Con el objetivo de reducir los costes notariales y registrales que se producen actualmente, derivados de la obligación de contratar anualmente a los auditores una vez concluido el periodo inicial de contratación, se amplía dicho plazo máximo a tres años.

4.- Modificaciones en el Impuesto sobre Sociedades.

En este orden de cosas, se modifican una serie de preceptos de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, la gran mayoría para adaptarlos a las nuevas definiciones contables.

Sin embargo, existen también una serie de modificaciones de orden técnico que resultan de gran interés:

a) Fondo de comercio

Desde la perspectiva contable, con la nueva normativa, se veta la posibilidad de dotar amortizaciones del fondo de comercio. Para evitar que ello afecte a la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, se da un nuevo tratamiento al fondo de comercio, el cual se seguirá depreciando -al 5 por ciento- a efectos fiscales aún cuando a efectos contables no se amortice y, por tanto, no se registre ningún gasto por este concepto.

b) Adquisición y amortización de acciones propias

Se elimina el apartado 9 del artículo 15 de la Ley, que indicaba que no se genera renta para la entidad adquirente por la adquisición o amortización de acciones propias.

c) Operaciones vinculadas

Se elimina, en buena lógica con la nueva redacción del artículo 42 del Código de Comercio, el criterio de “unidad de decisión” para la consideración de la existencia de operaciones entre partes vinculadas.

d) Imputación de gastos e ingresos

La nueva redacción del artículo 19.3 LIS amplía su ámbito de aplicación, no solo a los gastos que no se contabilicen, en el período que corresponda, en la cuenta de pérdidas y ganancias, sino también en una cuenta de reservas. Todo ello, de acuerdo con los nuevos criterios contables en la materia.

e) Reducción de ingresos procedentes de activos intangibles

Totalmente al margen de las modificaciones basadas en la reforma contable, se introduce un nuevo régimen fiscal sobre los ingresos derivados de la cesión de patentes y otros activos intangibles que hayan sido creados por la empresa en el marco de una actividad innovadora; en particular, se establece una exención parcial del 50% de los citados ingresos, siempre que tengan un carácter eminentemente tecnológico.

Ello beneficiará la internacionalización de empresas innovadoras ya que los incentivos fiscales continuarán aplicándose sobre los resultados positivos de estas actividades cuando se exploten mediante la cesión a terceros de los derechos creados y, por tanto, no se agotan con la creación de estos activos intangibles.

Este nuevo beneficio fiscal está supeditado a la aprobación de su compatibilidad con el Derecho comunitario.

f) Deducción por reinversión de beneficios extraordinarios

Con efectos retroactivos a 1 de enero de 2007, se da nueva redacción a la deducción por reinversión de beneficios extraordinarios prevista en el artículo 42 LIS, con el objetivo de permitir que las desinversiones e inversiones en valores representativos de entidades que tengan un carácter empresarial puedan aplicar este incentivo y no se vean discriminadas por el tipo de actividad que desarrolla la entidad de cuyo capital son representativos esos valores.

Con esta modificación se dejan sin efectos determinadas restricciones a la aplicación de la deducción que se generaron por la reciente Ley 35/2006, de modificación de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

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