NO HAY NADA MAS DULCE QUE NO PAGAR IMPUESTOS

Una recentísima sentencia del Tribunal de Justicia Europeo de l2-9-2006,asunto C-196/04,Cadbury-Schweppes,hará correr rios de tinta.No es solo por la importancia del tema en discusión,los efectos del régimen de transparencia fiscal internacional en el seno de la Unión Europea;sino,porque abre,de nuevo,las delicadas fronteras del territorio del fraude de ley,abuso de formas jurídicas y simulación y,finalmente,la aplicación de la competencia fiscal entre los Estados Miembros.

1.El origen de las disposiciones CFC(Controlled Foreign Corporations) fue el de evitar el diferimiento de impuesto en cuanto que los beneficios obtenidos por una sociedad no residente controlada por otra se gravaban en el Estado de residencia de la sociedad matriz solo cuando se repartían como dividendos en cabeza del accionista principal.Bastaba aplazar la distribución de beneficios para conseguir conspicuo ahorro fiscal,a esto se sumaba la ventaja añadida de la menor o nula imposición análoga en el país de acogida de la sociedad controlada con respecto al que tocaba en el Estado de residencia.

En la actualidad,la difusión del régimen de transparencia fiscal internacional(CFC) en los Estados desarrollados tiende a una clara finalidad antievasión fiscal,que excede la rectificación del mero diferimiento o aplazamiento del impuesto sobre los beneficios.En efecto,el foco de la TFI se dirige,sobre todo,a neutralizar aquellas actuaciones de sociedades residentes que se dedican a acumular beneficios en sociedades aparentes no residentes bajo su control.situadas en paises de menor fiscalidad.La utilización de sociedad simulada para ocultar beneficios en otro Estado y sometida a un tratamiento fiscal más favorable respecto a la del propio Estado de residencia.

En suma, el presupuesto del régimen TFI es de clara lucha contra la evasión fiscal:el diferimiento del impuesto fundado en simulación o abuso de formas jurídicas al amparo de otra jurisdicción tributaria.

No es por otra razón que la posición del gobierno británico,afectado en este asunto,se resume en calificar la actuación de Cadbury Schweppes como una forma especial de evasión fiscal:”consistente en que una sociedad residente transfiera artificialmente beneficios del Estado Miembro en el que estos han sido obtenidos hacia un Estado con un nivel de tributación reducida mediante la creación de una filial en éste y la realización de operaciones destinadas principalmente a efectuar dicha transferencia en beneficio de la referida filial.”(par.48 de la sentencia.).

2.La legislación británica,como la española,obliga en el régimen TFI a integrar en la base imponible de la sociedad matriz residente los beneficios obtenidos por una sociedad filial constituida establecida en otros Estados,incluidos los que pertenecen a la Unión Europea,hayan sido o no distribuidos.Esto se produce por cuanto los beneficios de la sociedad filial están sujetos a tributación notoriamente inferior a la que sería aplicable por igual concepto en Gran Bretaña.Las filiales del grupo Cadbury Schweppes creadas en el Centro de Servicios Financieros Internacionales de Dublín(Irlanda) destinadas a captar financiación para su empleo por las distintas sociedades del grupo estaban sujetas a un