Tengo intención de vender unas acciones que adquirí hace años y que preveo que me generarán un importante beneficio, pero me gustaría saber cómo puede afectar a mi tributación la aprobación de la futura reforma del IRPF.

Efectivamente, en la actualidad se está tramitando en las Cortes un Proyecto de Ley de reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que, de aprobarse finalmente en términos similares a los contenidos en el Proyecto, introducirá cambios significativos en la tributación por este Impuesto.

No obstante lo anterior, está previsto que las modificaciones que finalmente sean aprobadas entren en vigor el 1 de enero de 2007.

En consecuencia, para determinar el tratamiento fiscal aplicable a las ganancias patrimoniales deberemos distinguir entre aquéllas que se materialicen antes de la entrada en vigor de la citada reforma fiscal y las que lo hagan después.

En este sentido, de producirse la venta de las acciones del consultante antes del 1 de enero de 2007, la ganancia patrimonial obtenida, en su caso, debería integrarse en la parte especial de la base imponible del impuesto, quedando sujeta a una tributación del 15%. En la determinación de la ganancia patrimonial tributable debería considerarse la aplicación de los llamados coeficientes reductores o de abatimiento, que en este caso serán de un 14,28% si se trata de acciones no cotizadas, o de un 25% si cotizan, por cada año de permanencia en el patrimonio de nuestro lector, computado desde la fecha de su adquisición y hasta el 31 de diciembre de 1994, redondeando por exceso.

Si la transmisión se realizara con posterioridad a la entrada en vigor de la reforma, debe tenerse en cuenta que el citado Proyecto de Ley incrementa hasta el 18% el tipo fijo de tributación de las rentas que actualmente se incluyen en la base imponible especial, que pasará a llamarse “base imponible del ahorro”, y que viene a eliminar (régimen transitorio) la aplicación de los coeficientes reductores o de abatimiento por la parte de ganancia patrimonial generada a partir del 20 de enero de 2006, fecha en la que se hizo público el Anteproyecto de reforma del IRPF (“efecto anuncio”).

Ello supone que de la ganancia patrimonial total deberá distinguirse la parte generada con anterioridad al 20 de enero de 2006, entendida como la parte proporcional correspondiente al número de días transcurridos entre la fecha de adquisición del elemento y el 19 de enero de 2006 respecto del número total de días que haya permanecido el elemento en el patrimonio del contribuyente. Esta parte de la ganancia se reducirá aplicando básicamente el mismo criterio de coeficientes reductores empleado en la actualidad y mencionado anteriormente.

En cambio y por lo que respecta a la parte proporcional de la ganancia patrimonial generada a partir del 20 de enero de 2006, ésta no sería objeto de reducción alguna, debiendo tributar en su totalidad al tipo fijo del 18%.

Por último, simplemente recordar que debe tenerse en cuenta que la reforma del IRPF se encuentra aún en fase de tramitación parlamentaria y que, por tanto, no puede descartarse que puedan producirse nuevas modificaciones en relación con el tratamiento comentado aplicable a las plusvalías derivadas de la enajenación de elementos patrimoniales no afectos a actividades económicas.